1999 – Internet: una oportunidad de desarrollo

Internet: una oportunidad de desarrollo.  Por Diego Levis, publicado en Clarín en 1999

A lo largo del siglo XX, los medios de comunicación han ido adquiriendo una importancia social cada vez mayor, hasta alcanzar su actual protagonismo en la vida económica y cultural.
Diarios y revistas, programas de radio y televisión, cintas de video, films, videojuegos y páginas web encapsulan y homogeinizan, y en última instancia, reducen el mundo a una representación más o menos fiel de la realidad; controlable y también comercializable.
Desde que el homo sapiens comenzó a articular un lenguaje hablado hasta los más modernos sistemas computarizados, los medios para comunicar han permitido y fomentado la transmisión e intercambio de conocimientos, y de mercancías. En la actualidad la expansión de las redes telemáticas avanzadas y de otras formas de comunicación digital está impulsando transformaciones estructurales en prácticamente todos los ámbitos de la actividad pública, desde la educación a la producción agropecuaria, e incide directa o indirectamente en la vida privada de cientos de millones de personas en todo el mundo.
Una de los principales problemas que persisten en la World Wide Web es la dificultad de encontrar contenidos que respondan a los intereses y expectativas del gran público, acostumbrado a recibir un aluvión continuo de imágenes y sonidos de todo tipo y origen. La tecnología por sí sola no garantiza la conquista y colonización del apetecible mercado doméstico, dominado por la televisión en todas sus formas.
La creación de contenidos atractivos por los cuales los usuarios estén dispuestos a pagar es el desafío ante el que se enfrentan las redes multimedia en su camino hacia su definitiva implantación social. El comercio electrónico, la medicina en red, la formación a distancia, el entretenimiento, la información especializadas aparecen como las aplicaciones mejor situadas para conseguir atraer a un público masivo y de paso hacer rentable las inversiones.
En general se tiene un pobre conocimiento de los medios digitales y de las posibilidades que ofrecen. Son pocos los que planifican lo que están haciendo con y en Internet. Estar presente en la red parece ser el único objetivo de los sitios Web de muchas empresas e instituciones. Tener un Web se ha convertido en un símbolo de modernidad. Pero hay otro camino, y debe recorrerse.
El mercado de habla hispana en Internet es, según diferentes estudios, el que ofrece mayores perspectivas de crecimiento en cifras absolutas1. Un mercado que para poder desarrollarse en todo su potencial requiere la creación de contenidos atractivos en castellano. Esta situación, unida al avance tecnológico en el campo de las telecomunicaciones y a la flexibilidad que ofrece la informática, y a su relativo bajo coste, tendencialmente a la baja, representa una oportunidad de primer orden para países como el nuestro (nivel de formación alto, mercado interior en crecimiento, tradición editorial, coyuntura internacional favorable, creatividad, etc.). Argentina está en condiciones de situarse entre los países de avanzada en el desarrollo de aplicaciones multimedia y de este modo colocarse en una situación ventajosa para afrontar los retos que plantea la sociedad global.
Los movimientos de capital que rodean a algunos sites en castellano (El Sitio, en Argentina, StarMedia en Estados Unidos, Olé y Ciudad Futura, en España, entre otros) revelan que el mercado hispano empieza a ser visto con avidez por los grandes grupos económicos. Mientras, los principales buscadores y portales del mundo se han apresurado en crear una versión en nuestro idioma (Yahoo, Lycos, Altavista, Excite). El desarrollo de Internet en castellano, como antes lo fue en el área de influencia del inglés, ha dejado de ser un coto reservado al voluntarismo de los “tecnopredicadores” y de sus seguidores.
La utopía de la cibercultura ha dado paso al seco pragmatismo de las cuentas de resultados. No es momento de lamentarnos estérilmente por la pérdida, sino de aprovechar los resquicios que aún ofrece la red para ocupar un lugar en su desarrollo e implantación. Para ello debemos aprender a manejarnos dentro de la lógica de la economía de lo inmaterial (o digital). Lo más importante es saber compaginar iniciativa, creatividad y constancia. La clave es utilizar con imaginación los nuevos medios digitales para crear servicios o productos innovadores que respondan a los intereses y a las expectativas de los usuarios. Es el momento de ponernos en marcha.

© Diego Levis, 1999

1- Según estimaciones, a finales de 1998, el 7, 7% de las personas con acceso a Internet en el mundo tenían como lengua materna el castellano. De acuerdo a estas cifras, el castellano, representa después del inglés y junto con el japonés, la segunda lengua con mayor número de internautas. La empresa consultora Euro-Marketing Associates , con sede en San Francisco, ofrece estadísticas de Internet por idioma. URL: euromktg.com/globstats

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