2001 – INTERNET: CAMBIOS DE TENDENCIAS EN LA MANERA DE JUGAR Y HACER AMIGOS

INTERNET: CAMBIOS DE TENDENCIAS EN LA MANERA DE JUGAR Y HACER AMIGOS
Videojuegos e Internet: dos pasiones unidas
Las consolas de jueguitos ahora agregan funciones propias de la computadora. ¿Cómo reaccionan los usuarios ante la posibilidad de unir videojuego y chat?
MARIA COPANI
Clarín, 16/6/2001

Dos potencias se saludan: el videojuego e Internet. Dos pasiones juveniles y una nueva frontera a cruzar, para la cual se unirían AOL y Sony. Con la próxima PlayStation, se podrá chatear y enviar mensajes instantáneos, mientras se combate contra seres infames.

Para evaluar las perspectivas del proyecto, hay que conocer los hábitos de los expertos: los videojugadores.
Santiago Avila (estudiante, 10 años) dio a Clarín información “de primera mano”. Este avezado usuario de computadoras, consolas de videojuegos e Internet dice con soltura tecnicismos como “LAN” (Local Area Network) al hablar de su red hogareña, formada por tres computadoras: la suya y la del padre y la de la madre, que toma por asalto con sus amigos para jugar en red. “No me gusta tanto jugar en Internet, hay mucha gente. Prefiero jugar en LAN”, dice.
“Ya hay consolas para entrar a Internet, como la Dreamcast de Sega”, explica Santiago, cuyo desinterés por el producto puede ser un indicio preocupante para la industria, o bien una fugaz distracción de este chico multitareas: mientras responde al reportaje, Santiago está jugando.
Está inmerso en el SIMS, “un juego donde tenés que construir una casa, vivir en ella, comprar muebles, ganar dinero. Si no pagás las facturas, vienen los cobradores y te sacan todo. Si sos eficiente, te ascienden en tu trabajo.”
Así de lógica parece la vida en el juego. Hasta que interviene Internet. Hay sitios donde “podés bajar y agregar al juego mascotas, flores, una guitarra Fenders…” Mientras Santiago explica, un mucamo “contratado en Internet” se está peleando con un vecino (tomas de karate incluidas), y una insólita señora desnuda (dicen las malas lenguas que en Internet abundan) se dispone a tomar un baño de inmersión.
¿Por qué las consolas de juegos quieren entrar a la Red?
Según informes de la National Retail Federation (www.nrf.com) y Forrest Research (www.forrest.com), la industria de los videojuegos está sufriendo fortísimas pérdidas. Entre diciembre y enero las ventas cayeron de 600 millones a 125 millones de dólares. Y no fue una caída ocasional (atribuible a la resaca navideña): se repitió al mes siguiente, con un descenso del 31%, hasta los 86 millones.
Incrementar (y aprovechar) la relación entre Internet y los videojuegos es una expectativa natural, tiene bases sólidas en los hábitos de los cibernautas y un problema que apremia: el mercado llegó a una meseta que no logra superar (ver Nueva guerra…). Ya casi todos los que deseaban una consola de juegos (y estaban en condiciones de pagar por una) la compraron.
Mariano Pasqualini (20 años, estudiante universitario) explica: “Están orientando todo a Internet: empezaron con lo que es comunicación, como los celulares y siguen con los electrodomésticos y las consolas de videojuegos”.
Por sus ocupaciones actuales, Mariano no juega tan frenéticamente como hasta hace 5 años, y en esa época Internet tenía escasísima penetración en Argentina. Sin embargo conoce bien el tema: “Hay muchos juegos para compartir entre usuarios remotos en tiempo real: backgammon, ajedrez, pool, poker y hasta truco. Quizás en Estados Unidos juega más gente en red, porque tienen conexiones más veloces. Pero la mayoría de los argentinos son usuarios telefónicos. La velocidad es mucho menor y los precios, mucho mayores”.
Así Mariano toca una faceta del problema que no es menor. La novedad de Sony-AOL no es tanto un avance tecnológico: ya se puede chatear y jugar en Internet. Pero ante la recesión, ¿dónde ir a buscar dinero sino en Internet, como el personaje de Santiago? La crisis de la que tanto se habla es una crisis de las acciones tecnológicas (del Nasdaq), no de Internet.
Esto ha sucedido también a los fabricantes de PC, que enfrentan su mayor receso: la gente no necesita más poder inútil. Lo que tiene le basta para comprar hasta una Fender de mentiritas en Internet e incorporarla a un juego. La gente, al parecer, espera una mayor velocidad de acceso para bajar de la Red todo lo que necesite. Juegos incluidos.

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