1999 – LLamamiento a llenar Internet de español para convertir la red en bilingüe

El País Digital – Martes 26 octubre 1999 – Nº 1271
Llamamiento de Cebrián a llenar Internet de español para convertir la red en bilingüe

Carlos Fuentes evoca el final de la persecución con “hábitos de Torquemada” contra PRISA

J. VALENZUELA, Providence
Internet es el vehículo preferente para aglutinar el mundo hispano en un triángulo formado por España, América Latina y Estados Unidos, dijo ayer Juan Luis Cebrián en la Universidad de Brown, en Providence (Rhode Island). El cemento de esa relación triangular, añadió el consejero delegado de PRISA y miembro de la Real Academia Española, es el idioma español. Y exhortó a llenar la red de contenidos en la lengua de Cervantes para tratar de que Internet sea bilingüe en la primera potencia del planeta y, por extensión, en el resto del mundo.
La intervención de Juan Luis Cebrián se produjo en el marco del homenaje que le rindió la Universidad de Brown, una de las más antiguas y prestigiosas de Estados Unidos. Julio Ortega, del departamento de Estudios Hispanos del centro docente, abrió el homenaje aludiendo al “esfuerzo alerta y creativo” de Cebrián para “abrir espacio para el español en la cultura navegante de la red mundial de comunicaciones”.
Tomó luego la palabra el escritor Carlos Fuentes para felicitarse por el final de “la persecución de Jesús de Polanco y Juan Luis Cebrián” por “un juez español con hábitos de nuevo Torquemada”. El escritor mexicano informó a los asistentes de la reciente sentencia del Tribunal Supremo que considera totalmente infundadas las acciones emprendidas en 1997 contra los directivos de Sogecable y de PRISA por el juez Javier Gómez de Liaño, así como la condena de este último por prevaricación. “Aquí”, dijo Fuentes, “habría que citar a Quevedo y hablar del alguacil alguacilado”.
Un importante grupo de profesores, escritores y artistas de las Américas arropó a Cebrián en su presencia en Brown, la universidad que concedió a Jesús de Polanco un doctorado honoris causa en el período inicial de las actuaciones emprendidas por Gómez de Liaño. Entre los presentes, el escritor mexicano Sealtiel Alatriste; el cineasta chileno Miguel Litín; Doris Sommer, profesora de la Universidad de Harvard; Alicia Borinsky, de la Universidad de Boston, y Thomas Skidmore, de Brown. A todos les movía el proyecto de utilizar las nuevas tecnologías para afianzar en el siglo XXI una sólida relación triangular transatlántica.
El eje de la jornada fue la intervención de Cebrián, consagrada a Internet, “el paradigma, el corazón de una revolución digital que puede alumbrar una nueva civilización”. Un fenómeno que puede considerarse “una revolución, pero de los ricos”. No obstante, el periodista, escritor y académico exhortó a los creadores, las empresas y los poderes públicos de los países de habla hispana a sumarse con vigor a la misma.
“El inglés”, dijo, “representa ahora el 75% de los intercambios en la red y, sin duda, todos los internautas del mundo deben tener un conocimiento mínimo de esa lengua”. “Pero la fuerza expansiva del castellano es enorme; Internet puede perfectamente ser bilingüe en Estados Unidos y en el resto del mundo”, añadió.
Cebrián, que citando a Polanco calificó al mundo hispano de “un archipiélago”, prestó particular atención al fenómeno de la emergencia del castellano en EE UU, donde más de 30 millones de personas son de raíces lingüísticas y culturales hispanas. Y recordó que los latinos no son sólo inmigrantes recién llegados, sino fundadores de la nación estadounidense. “Los ancestros de muchos de ellos ya vivían en Florida, Nuevo México o California antes de que los peregrinos anglosajones pusieran los pies en las costas del noreste estadounidense”, dijo.
Pero Cebrián también advirtió que el futuro del español en la red no está garantizado por el mero hecho demográfico y cultural del ascenso hispano en el país que creó Internet y donde vive la mitad de los 200 millones de internautas. “Escritores, editoriales, empresas de comunicación y entretenimiento, universidades e instituciones gubernamentales de España y América Latina deben proveer a la red de contenidos en español de modo permanente y atractivo”.
Beatriz Pastor, profesora del Dartmouth College, y Doris Sommer, de la Universidad de Harvard, se hicieron eco de las reflexiones de Cebrián sobre el carácter natural de la presencia del castellano en EE UU, pese a la repugnancia de los anglosajones para aceptarlo. Pastor añadió que, como los anglosajones son esencialmente pragmáticos, ahora empiezan a reconocer el empuje del universo hispano que crece en el seno de la gran potencia. “Ignorar el peso político y el interés como mercado de más de 30 millones de personas sería una estupidez, que los blancos anglosajones empiezan a no cometer”, dijo.