1994 – La pantalla, el altar y la plaza – Por Octavio Paz

Publicado en “El País” de Madrid el 24/3/1994

Fragmento del artículo:
“(…)Desde hace ya más de treinta años vivimos en lo que un escritor francés ha llamado “la sociedad del espectáculo”. En el mundo del espectáculo las cosas pasan como en el mundo real y, al mismo tiempo, pasan de otra manera, en el tiempo y el espacio mágicos de la representación. Son de aquí y son de allá. No es arbitrario que me sirva de un lenguaje que recuerda al de los religiosos: los antiguos tenían visiones, nosotros tenemos a la televisión. Pero la civilización del espectáculo es cruel. Los espectadores no tienen memoria; por esto tampoco tienen verdadera conciencia. Viven prendidos a la novedad, no importa cual sea con tal de que sea nueva.(…)
Todos estamos condenados a esta nueva versión del infierno: los que aparecen en la pantalla y los que los vemos. ¿Hay salida? No lo sé. Hay que buscarla. Para intentarlo debemos apagar la televisión, cerrar el diario o la revista, echamos a caminar. ¿Hacia dónde? Hacia afuera o hacia adentro, no importa: por las calles de nuestra ciudad, pobladas de fantasmas como nosotros, o por las plazas imaginarias de los sueños, recorridas con los ojos cerrados, desvanecidas en la luz fría de la madrugada. Caminar hacia adentro o hacia afuera, entre espectros conocidos o entre desconocidos con los que hablamos todos los días, perdernos en la ciudad o en nuestros pensamientos, tocar la mano del vecino, interrogar al niño que llevamos enterrado… Dejar de ser imágenes, volver a ser lo que somos: hombres y mujeres, sangre y tiempo.”