1996 – LA NORMALIZACIÓN Y LA SOCIEDAD MUNDIAL DE LA INFORMACIÓN: EL ENFOQUE EUROPEO

PROYECTO
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO
LA NORMALIZACIÓN Y LA SOCIEDAD MUNDIAL DE LA INFORMACIÓN: EL ENFOQUE EUROPEO

INTRODUCCIÓN
Las normas no constituyen solamente una cuestión técnica. Determinan la tecnología que permitirá hacer realidad la sociedad de la información y, por lo tanto, la forma en que se beneficiarán empresas, usuarios, consumidores y administraciones. Las normas desempeñan una función importante en la cooperación y competición entre las empresas, son un elemento destacado de la eficacia del mercado interior y resultan fundamentales para la competitividad de la industria europea.

Es evidente que el mercado de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) está dominado por especificaciones procedentes de los EE.UU.. Ahora bien, la mayoría de dichas especificaciones son abiertas por naturaleza, y no hay restricción a su utilización por parte de las empresas europeas. No obstante, la proximidad con las entidades que elaboran normas1 otorga a las empresas una ventaja competitiva, puesto que les permite situar en el mercado sus productos antes que otras. Por lo tanto, es imprescindible que las empresas europeas entren a formar parte de la clase mundial, ya sea para adquirir un papel dirigente en el mercado y establecer normas por sí mismas, o para cooperar a cualquier precio con las entidades que elaboran normas. Nótese en este sentido que las normas no pueden compensar la debilidad en la posición que ocupa una empresa en el mercado.

No obstante, existen varias áreas en que puede observarse cómo las normas han contribuido a la competitividad europea en el mercado. Un ejemplo es la World Wide Web (WWW), invento europeo puesto a punto por el CERN, pero cuyo desarrollo posterior está dirigido en estos momentos por el mercado y utilizado ampliamente en la Internet, y otro ejemplo lo constituye la norma de telefonía móvil GSM, que ha consolidado el liderazgo europeo en muchas partes del mundo. La conclusión que puede extraerse es que la existencia de normas es una condición necesaria, pero de ningún modo suficiente para la competitividad. El desarrollo de normas adecuadas a nivel mundial dependerá de la participación de la industria europea en las organizaciones internacionales que elaboran especificaciones; por tanto, las normas constituyen una parte fundamental de la política europea en favor de la competitividad industrial.

Por eso, el propósito de la presente Comunicación es el de estudiar, teniendo en cuenta las características del mercado y del proceso de normalización de las TIC, los medios de crear las mejores condiciones posibles para la elaboración de las normas necesarias destinadas a hacer realidad la sociedad de la información, y el de indicar cómo se propone actuar la Comunidad en los sectores donde tiene una responsabilidad particular.

1En el ámbito de las tecnologías de la información y comunicaciones, es habitual utilizar en sentido amplio el término norma para denotar cualquier especificación técnica. En cambio, para los organismos de normalización nacionales, europeos e internacionales, así como en algunos instrumentos legislativos comunitarios, el término norma tiene un sentido bien preciso, pues remite generalmente a un documento elaborado en un proceso de colaboración que implica a todas las partes interesadas, cuyo respeto tiene carácter voluntario y cuya publicación tiene lugar por un organismo de normalización reconocido. Dada la definición jurídica precisa de las normas en la legislación comunitaria, el término norma debe entenderse como la norma adoptada por un organismo oficial de normalización. En el presente documento, las demás normas se denominan especificaciones técnicas o normas de hecho.

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